viernes, 7 de julio de 2017

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN: 16 DE JULIO DE 2017, PROTECTORA DEL CUERPO Y DEL ALMA, CON SU ESCAPULARIO NOS ABRAZA





Día primero 
  
María ejemplo de acogida 

  
En escucha de la Palabra: La Anunciación (Lc 1, 26,3)
Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin." María respondió al ángel: "¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?" El ángel le respondió: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios." Dijo María: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y el ángel, dejándola, se fue.
  
Reflexión: Los evangelios empiezan presentando a María como mujer que acoge el proyecto de Dios: en disposición de oración. Ella escucha, medita, consiente y responde que "sí" a Dios que llama. En una palabra, acoge. Y esta acogida engendra en ella la Vida. "La Palabra se hizo carne".
  
Oración: Santa María, mujer que acoge, haznos tus imitadores e imitadoras, para que podamos engendrar cada día a Jesús, en cada situación de nuestra vida.            
Santa María, mujer que acoge, enséñanos a meditar la Palabra de Dios como tú lo hacías, para que en cada momento de nuestra vida sepamos acogerla y nos dejemos guiar por ella.
Santa María, Flor del Carmelo, escucha nuestra oración.
  
Me comprometo a leer una página del Evangelio y a reflexionar sobre ella para tratar de descubrir lo que Dios quiere de mí en mi vida de cada día.
Flor del Carmelo
Viña florida
Esplendor del cielo
Virgen fecunda singular.
Madre tierna
Intacta de hombre
A los carmelitas
Proteja tu nombre
¡Estrella del mar!

Segundo día 

  
María, espléndida en el servicio 

  
En escucha de la Palabra: La Visitación (Lc 1, 39-45)
En aquellos días, se puso en camino María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!"
  
Reflexión: Tan pronto como recibe el anuncio del ángel, la Madre del Señor se pone en camino para saludar y ayudar a su prima Isabel, anciana, que espera un niño. El Evangelio nos dice que ella camina de prisa, para ponerse al servicio del que tiene necesidad. La Virgen no se enorgullece (no se le sube el anuncio a la cabeza) porque en Ella se cumplirá la esperanza de Israel, sino que, en la más grande humildad, marcha a prestar un servicio en las pequeñas y sencillas tareas del hogar.

  
Oración: Madre María, experta en el servicio, ayúdanos a comprender que siendo siervos los unos de los otros es como podemos ser verdaderos discípulos de tu Hijo.
Madre María, experta en el servicio, haznos capaces de estar siempre disponibles hacia aquéllos que cada día encontramos en nuestro camino.
Madre María, Viña florida, ayúdanos a adelantarnos con gestos de mutua caridad. 

  
Me comprometo a prestar ayuda a las personas que están próximas a mí. Y, con el fin de  imitar a la Virgen, trataré de ser más servicial con aquellas personas que me parecen que me son menos simpáticas.
Flor del Carmelo
Viña florida
Esplendor del cielo
Virgen fecunda singular.
Madre tierna
Intacta de hombre
A los carmelitas
Proteja tu nombre
¡Estrella del mar!

Tercer día 

  
María, Madre que nos viste con su Escapulario 

  
En escucha de la Palabra: El Nacimiento (Lc 2, 1-20)
Por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Mientras estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el albergue.
Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el ángel del Señor, la gloria del Señor los envolvió en su luz y se llenaron de temor. El ángel les dijo: "No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre." Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios diciendo:
"Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace."
Cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: "Vamos a Belén a ver lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado." Fueron a toda prisa y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como se les había dicho.

Reflexión: El evangelista Lucas nos transmite el gesto cariñoso y materno de María que envuelve en pañales al pequeño Jesús. Un gesto que toda Madre ha hecho, en señal de protección y de cuidado. También nosotros somos revestidos con el vestido de María, nuestra Madre y Hermana: a través del Escapulario Ella cuida de nosotros y nos protege. Nos envuelve con su manto para hacernos crecer fuertes y robustos en la escuela de su Hijo.

  
Oración: Virgen Madre, que envolviste en pañales a tu Hijo Jesús, enséñanos a ser siempre pequeños para nos dejemos "llevar en brazos" del buen Dios.
Virgen Madre, que envolviste en pañales a tu Jesús, ayúdanos a revestirnos de tu Hijo, para que seamos cada día signo del amor de Dios.
Virgen María, Esplendor del Cielo, cobíjanos a todos bajo tu manto.
  
Me comprometo a revestirme del Escapulario para testimoniar también externamente mi amor a Jesús y a María. Sobre todo quiero que el Escapulario me recuerde el vivir cada día en la escuela de Jesús, a ejemplo de María.
Flor del Carmelo
Viña florida
Esplendor del cielo
Virgen fecunda singular.
Madre tierna
Intacta de hombre
A los carmelitas
Proteja tu nombre
¡Estrella del mar!

Día cuarto 

  
María, mujer contemplativa 

  
En escucha de la Palabra: La visita de los magos (Mt 2, 1-12)
Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: "¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle." Al oírlo el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. Convocando a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, les preguntaba dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: "En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel."
Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. Después, enviándolos a Belén, les dijo: "Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle." Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sueños que no volvieran a Herodes, se retiraron a su país por otro camino.
  
Reflexión: ¿Qué pensarían José y María viendo delante a estos hombres misteriosos que vienen de lejos para ver a Jesús? Sin embargo el Hijo de Dios se ha hecho hombre para todos, también para estos "lejanos". María lo entiende enseguida y también les muestra Jesús a ellos. María es la verdadera contemplativa, a saber, la que sabe ver la realidad con los ojos de Dios. ¿Y nosotros? ¿Somos contemplativos? ¿Conseguimos ver la realidad como Dios la ve? ¿Somos capaces de dar Jesús a las personas que encontramos, sean conocidas o no, connacionales o extranjeras, ricos o pobres?
  
Oración: Beata María, mujer contemplativa, enséñanos a conservar en nuestro corazón las situaciones de cada día para después empeñarnos en verlas con los ojos de Dios.
Beata María, mujer contemplativa, enséñanos a ver en aquéllos que encontramos el rostro de tu Hijo y a no hacer ningún tipo de discriminación
Beata María, Virgen fecunda singular, condúcenos a todos a Jesús.
  
Me comprometo a no juzgar a las personas que encuentro durante el día, sino a ver en cada una el rostro del Señor.
Flor del Carmelo
Viña florida
Esplendor del cielo
Virgen fecunda singular.
Madre tierna
Intacta de hombre
A los carmelitas
Proteja tu nombre
¡Estrella del mar!

Día quinto 

  
María, Señora de la ofrenda 

  
En escucha de la Palabra: La presentación en el templo (Lc 2, 22-32)
Cuando se cumplieron los días en que debían purificarse, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era un hombre justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo.
El Espíritu Santo le había revelado que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a las gentes y gloria de tu pueblo Israel."

Reflexión: Probemos a ser espectadores de este episodio: María, José y Jesús, una familia, que se dirige al templo para ofrecer el niño al Señor. Si queremos traducirlo en términos de nuestra cultura es algo como cuando la familia se prepara para llevar el niño al bautizo. Nos habrá sucedido muchas veces el tener que asistir a esta fiesta. Tratemos, sin embargo, de escudriñar el corazón de la Madre: ella ofrece a Dios con todo el corazón el Niño que ha nacido de Ella. ¿Somos capaces de imitarla en nuestra vida de cada día?
  
Oración: Hija de Sión, Señora de la ofrenda, purifica nuestro corazón para que pueda pertenecer por completo a Jesús.
Hija de Sión, Señora de la ofrenda, libera nuestros corazones, para que sin miedo puedan ser sólo de Su propiedad.
Hija de Sión, Madre tierna, haz nuestro corazón semejante al tuyo.
  
Me comprometo a despojarme de algo a lo que estoy muy ligado para donarlo a la persona que me es particularmente antipática, con el fin de imitar a la Madre del Señor que ha ofrecido su Hijo con corazón puro.
Flor del Carmelo
Viña florida
Esplendor del cielo
Virgen fecunda singular.
Madre tierna
Intacta de hombre
A los carmelitas
Proteja tu nombre
¡Estrella del mar!

Día sexto 

  
María, infatigable buscadora de Dios 

  
En escucha de la Palabra: El encuentro en el templo (Lc 2, 41-50)
Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando cumplió los doce años, subieron como de costumbre a la fiesta. Al volverse ellos pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero, al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.
Al cabo de tres días le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron quedaron sorprendidos y su madre le dijo: "Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando." Él les dijo: "Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?" Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.
  
Reflexión: María y José están angustiados por la pérdida de su Hijo Jesús. Se ponen en camino para buscarlo y lo encuentran después de tres días. También en nuestra vida, Jesús parece que se esconde y nos deja solos. ¿Y qué hacemos nosotros? ¿Nos desesperamos? ¿Nos volvemos hacia otros bienes? ¿O nos ponemos en camino para encontrar a Jesús y no perderlo jamás? María y José nos enseñan a ser buscadores de Dios, porque nos ha hecho para Él y nuestro corazón está inquieto hasta que repose en Él. (S. Agustín)

  
Oración: Dulce María, infatigable buscadora de Dios, dadnos la misma fuerza que Tú has tenido para buscar a tu Jesús, que se había perdido en el templo.
Dulce María, infatigable buscadora de Dios, guía nuestros pasos para que en el camino de la vida podamos siempre seguir a Jesús, faro que ilumina.
Dulce María, Madre pura, sé Tú nuestra compañera en nuestro caminar hacia Jesús.
  
Me comprometo a orar más en los momentos en los que me parece que Jesús me haya abandonado.
Flor del Carmelo
Viña florida
Esplendor del cielo
Virgen fecunda singular.
Madre tierna
Intacta de hombre
A los carmelitas
Proteja tu nombre
¡Estrella del mar!

Día séptimo 

  
María, Virgen de la escucha 

  
En escucha de la Palabra: Dichosos los pechos que te amamantaron (Lc 11, 27-28)
Estaba él diciendo estas cosas cuando alzó la voz una mujer de entre la gente y dijo: "¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!" Pero él dijo: "Dichosos más bien los que escuchan la palabra de Dios y la guardan."
  
Reflexión: Puede parecer que Jesús no dé importancia al papel de María, prefiriendo a sus discípulos. Sin embargo, si leemos bien el texto, notamos que Jesús elogia a su Madre. Ella es la mujer que escucha la Palabra de Dios y la pone en práctica en cada momento. Es una discípula atenta, que guarda en su corazón las palabras del Hijo y día a día la pone en práctica. Ella nos indica el camino para que también nosotros hagamos lo mismo, si queremos ser sus verdaderos devotos.

  
Oración: Madre Hermosa, Virgen de la escucha, abre nuestro corazón para que sepamos escuchar las palabras de tu Hijo.
Madre Hermosa, Virgen de la escucha, abre nuestro corazón y nuestra inteligencia para que sepamos escuchar las palabras de tu Hijo y las pongamos en práctica.
Madre Hermosa, pura de corazón, haznos fuertes en nuestros propósitos.
Me comprometo a escuchar la Palabra de Dios con mucha atención, cuando se proclama en la iglesia. Me comprometo también a escuchar a Dios que me habla a través de las personas que encuentro en el transcurso del día.
Flor del Carmelo
Viña florida
Esplendor del cielo
Virgen fecunda singular.
Madre tierna
Intacta de hombre
A los carmelitas
Proteja tu nombre
¡Estrella del mar!

Día octavo 
María, al pie de la cruz 
En escucha de la Palabra: Al pie de la cruz (Jn 19, 25-27)
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo." Luego dice al discípulo: "Ahí tienes a tu madre." Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.
Reflexión: Juan nos dice que junto a la cruz estaban María y Juan. María -la Madre-, Juan -el predilecto-. La Virgen Madre está en pié junto a la cruz: da fuerza a su Hijo para que llegue a la última hora. Este pasaje bíblico - muy grato al corazón de todo carmelita - nos enseña que en el momento del dolor no estamos solos. María y Jesús, están con nosotros. Y nos recuerda que el Señor, muriendo, nos ha hecho donación de su Madre como un precioso bien. Con nuestra vida, tratemos de ser agradecidos.
Oración: María, Madre al pie de la cruz, quédate junto a nosotros en nuestras cruces cotidianas para que, como Tú, sepamos estar en pie para aceptar y ofrecer nuestro dolor.
María, Madre junto a la cruz, abre nuestro corazón para que sepamos acogerte en todo momento el don que Jesús nos ha hecho al morir.
María, Madre que protege a todos sus hijos, sé nuestra guía en la vida cotidiana.
Me comprometo a acercarme a cualquier persona que sufre, física o espiritualmente.
Flor del Carmelo
Viña florida
Esplendor del cielo
Virgen fecunda singular.

Madre tierna
Intacta de hombre
A los carmelitas
Proteja tu nombre
¡Estrella del mar!

Día noveno 
María, hermana en la comunidad cristiana 
En escucha de la Palabra: Con María la madre de Jesús (At 1, 12-14)
Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que está próximo a Jerusalén la distancia de un camino sabático. Y cuando llegaron, subieron a la estancia superior, donde vivían, Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Zelota y Judas de Santiago. Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres y de María la madre de Jesús y de sus hermanos.
Reflexión: Jesús ha subido al cielo y la primera comunidad cristiana se encuentra reunida para orar. Con ella está también la Virgen María, como Madre y Hermana. También en nuestras asambleas, María ora con nosotros. Actuemos de manera que nuestra participación en el misterio eucarístico sea una participación alegre y llena de vida. Con nosotros está Jesús. Con nosotros está María, su Madre y la nuestra.
Oración: Santa María, hermana en la comunidad cristiana, sé tú también nuestra Hermana en nuestra vida y en nuestra oración.
Santa María, hermana en nuestra comunidad, siéntate junto a nosotros y reza con nosotros para que nuestra oración sea según el corazón de tu Hijo.
María, Estrella del Mar, Madre y hermana en el Carmelo, acógenos a todos bajo tu manto.
Me comprometo a contribuir en la animación de la celebración eucarística dominical de mi parroquia, para que sea un verdadero momento de gozo y de oración fraterna.
Flor del Carmelo
Viña florida
Esplendor del cielo
Virgen fecunda singular.
Madre tierna
Intacta de hombre
A los carmelitas
Proteja tu nombre
¡Estrella del mar!

       http://ocarm.org/es/content/ocarm/olmc/novena-la-virgen-del-carmen






jueves, 6 de julio de 2017

SANTO DOMINGO Y LA VIRGEN MARIA, TENGAMOS MUY EN CUENTA ESTE RELATO






La Virgen y el Rosario.
Mientras Santo Domingo predicaba el rosario cerca de Carcasona, le presentaron un albigense poseído del demonio. Exorcizólo el Santo en presencia de una gran muchedumbre. Se cree que estaban presentes más de doce mil hombres. Los demonios que poseían a este infeliz fueron obligados a responder, a pesar suyo, a las preguntas del Santo y confesaron:
1.º que eran quince mil los que poseían el cuerpo de aquel miserable, porque había atacado los quince misterios del rosario;
2.º que con el rosario que Santo Domingo predicaba causaba terror y espanto a todo el infierno y que era el hombre más odiado por ellos a causa de las almas que arrebataba con la devoción del rosario;
3.º revelaron, además, muchos otros particulares.
Santo Domingo arrojó su rosario al cuello del poseso y les preguntó que de todos los santos del cielo, a quién temían más y a quién debían amar más los mortales.
A esta pregunta los demonios prorrumpieron en alaridos tan espantosos que la mayor parte de los oyentes cayó en tierra, sobrecogidos de espanto. Los espíritus malignos, para no responder, comenzaron a llorar y lamentarse en forma tan lastimera y conmovedora, que muchos de los presentes empezaron también a llorar movidos por natural compasión. Y decían en voz dolorida por la boca del poseso: “¡Domingo! ¡Domingo! ¡Ten piedad de nosotros! ¡Te prometemos no hacerte daño! Tú que tienes compasión de los pecadores y miserables, ¡ten piedad de nosotros! ¡Mira cuánto padecemos! ¿Por qué te complaces en aumentar nuestras penas? ¡Conténtate con las que ya padecemos! ¡Misericordia! ¡Misericordia! ¡Misericordia!”
El Santo, sin inmutarse ante las dolientes palabras de los espíritus, les respondió que no dejaría de atormentarlos hasta que hubieran respondido a sus preguntas. Dijéronle los demonios que responderían, pero en secreto y al oído, no ante todo el mundo. Insistió el Santo, y les ordenó que hablaran en voz alta. Pero su insistencia fue inútil: los diablos no quisieron decir palabra. Entonces, el Santo se puso de rodillas y elevó a la Santísima Virgen esta plegaria: “¡Oh excelentísima Virgen María! ¡Por virtud de tu salterio y rosario, ordena a estos enemigos del género humano que respondan a mi pregunta!” Hecha esta oración, salió una llama ardiente de las orejas, nariz y boca del poseso. Los presentes temblaron de espanto, pero ninguno sufrió daño. Los diablos gritaron entonces: “Domingo, te rogamos por la pasión de Jesucristo y los méritos de su Santísima Madre y de todos los santos, que nos permitas salir de este cuerpo sin decir palabra. Los ángeles, cuando tú lo quieras, te lo revelarán. ¿Por qué darnos crédito? No nos atormentes más: ¡ten piedad de nosotros!”
“¡Infelices sois e indignos de ser oídos!”, respondió Santo Domingo. Y, arrodillándose, elevó esta plegaria a la Santísima Virgen: “Madre dignísima de la Sabiduría, te ruego en favor del pueblo aquí presente –instruido ya sobre la forma de recitar bien la salutación angélica–. ¡Obliga a estos enemigos tuyos a confesar públicamente aquí la plena y auténtica verdad al respecto!”
Había apenas terminado esta oración, cuando vio a su lado a la Santísima Virgen rodeada de multitud de ángeles que con una varilla de oro en la mano golpeaba al poseso y le decía: “¡Responde a Domingo, mi servidor!” Nótese que nadie veía ni oía a la Santísima Virgen, fuera de Santo Domingo.
Entonces los demonios comenzaron a gritar:
“¡Oh enemiga nuestra! ¡Oh ruina y confusión nuestra! ¿Por qué viniste del cielo a atormentarnos en forma tan cruel? ¿Será preciso que por ti, ¡oh abogada de los pecadores, a quienes sacas del infierno; oh camino seguro del cielo!, seamos obligados –a pesar nuestro– a confesar delante de todos lo que es causa de nuestra confusión y ruina? ¡Ay de nosotros! ¡Maldición a nuestros príncipes de las tinieblas!
¡Oíd, pues, cristianos! Esta Madre de Cristo es omnipotente, y puede impedir que sus siervos caigan en el infierno. Ella, como un sol, disipa las tinieblas de nuestras astutas maquinaciones. Descubre nuestras intrigas, rompe nuestras redes y reduce a la inutilidad todas nuestras tentaciones. Nos vemos obligados a confesar que ninguno que persevere en su servicio se condena con nosotros. Un solo suspiro que Ella presente a la Santísima Trinidad vale más que todas las oraciones, votos y deseos de todos los santos. La tememos más que a todos los bienaventurados juntos y nada podemos contra sus fieles servidores.
Tened también en cuenta que muchos cristianos que la invocan al morir y que deberían condenarse, según las leyes ordinarias, se salvan gracias a su intercesión. ¡Ah! Si esta Marieta –así la llamaban en su furia– no se hubiera opuesto a nuestros designios y esfuerzos, ¡hace tiempo habríamos derribado y destruido a la Iglesia y precipitado en el error y la infidelidad a todas sus jerarquías! Tenemos que añadir, con mayor claridad y precisión –obligados por la violencia que nos hacen–, que nadie que persevere en el rezo del rosario se condenará. Porque Ella obtiene para sus fieles devotos la verdadera contrición de los pecados, para que los confiesen y alcancen el perdón e indulgencia de ellos.”
Entonces, Santo Domingo hizo rezar el rosario a todos los asistentes muy lenta y devotamente. Y a cada avemaría que recitaban –¡cosa sorprendente!– salía del cuerpo del poseso gran multitud de demonios en forma de carbones encendidos. Cuando salieron todos los demonios y el hereje quedó completamente liberado, la Santísima Virgen dio su bendición –aunque invisiblemente– a todo el pueblo, que con ello experimentó sensiblemente gran alegría.
Este milagro fue causa de la conversión de muchos herejes, que llegaron hasta ingresar en la Cofradía del Santo Rosario.
(De “El Secreto del Rosario”, San Luis María Grignion de Montfort)


martes, 25 de abril de 2017

Dedicado a todos los Sacerdotes, representantes de Jesús en la tierra e hijos predilectos de nuestro Señor. A quien se les ha dado la tan grata y gran responsabilidad de pastorear a sus ovejas.






De los cuadernos de su Santidad San Juan Pablo II
23 de Agosto de 1963

Omnipotens sempiterno Deus,
Qui abundantia pietatis tuae
Et merita supplicum excedis et vota
Effunde super nos misericordiam tuam,
Ut dimittas quae conscientia metuit
Et adicias quod oratio non praesunit,
Per Dominum…

Dios todopoderoso y eterno,
Que con amor generoso desbordas los méritos,
Y deseos de los que te suplican,
Derrama sobre nosotros tu misericordia,
Para que libres nuestra conciencia de toda inquietud
Y nos concedas aún aquello que no nos atrevemos a pedir
Por nuestro Señor….



Ejercicios Espirituales, 20 de Diciembre de 1966

Meditatio 2. Nuestra vocación (la de todo el mundo en Cristo). Cristo es en primer lugar una gran llamada que penetra la temporalidad, pero indica la eternidad. Penetra la temporalidad y trata de organizarla desde el punto de vista de la restitutio, o sea, de la devolución al Padre. A esto se asocia el doble significado de la cruz –y la doble elevatio en la santa misa-.
La cruz como sacrificio -aniquilación que satisface-. Y la cruz como esfuerzo de continua búsqueda de los valores adecuados (aumento del valor) de todo – de esos valores que eran intención y presuponía el Creador Padre-. Jesús es guía en el camino de ésta búsqueda, y su cruz es señal del esfuerzo que esta conlleva. (Esta es una reflexión, al margen de San Pablo, de la cruz y de la constitución Gaudium et spes.)
La vocación es consecuencia de la llamada de la voz divina en Cristo. Es esta una consecuencia para todo el mundo, pero en cada uno es distinta, particular. Ojeada a mi vocación. Posee (como todas) un sentido social y carismático.

Meditatio 3. De particularibus (sobre cuestiones concretas): en toda referencia a la iglesia debo aferrarme a mi propia vocación, a la que Dios me ha dado. No asomarme fuera de ella porque a ella va íntimamente unido el estado de gracia. En ese aferrarme a la vocación, a su sentido adecuado, y a sus límites se encuentra la fuerza para la gran ``variedad de reacciones internas´´. Por su parte, la colaboración con el estado de gracia será la base para cumplir esta vocación concreta con todo amor y fidelidad.

21 de Diciembre
(Santo Tomás Apóstol)

Meditatio 1 (sic). Reflexión sobre mi propia vocación. Sus elementos (constitución Lumen Gentium): padre, pastor, maestro ``santificador´´, merecen un studium contemplativo aparte.

En el concepto padre entran el principio, el dar la vida y el cuidado por mantenerla en los propios hijos. Se trata de la vida en sentido material y espiritual. Este segundo se refiere a la paternidad espiritual. Pastor es también padre en lo relativo al cuidado y manutención de la vida (así pues concepto, restringido) y paralelamente es 
``guía del rebaño´´, el que dirige y gobierna, La enseñanza (maestro) y santificación se contienen en la función de padre y pastor.

Vuelve continuamente la petición de enraizarme gradualmente y cada vez más profundamente en mi Pueblo (crescere in Plebem suam (que crezca entre mi Pueblo). Es esto al mismo tiempo un entrar cada vez más pleno en los mencionados elementos de la vocación. Su verificación. La vocación muestra también un cierto modo interno y externo de vida.




EL DIA SE APODERO DE LA NOCHE


LOS SACRAMENTOS, ESCUCHEMOS A SAN JOSÉ MARÍA ESCRIVA DE BALAGUER



MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESÚS A GUSTAVO
8 DE ENERO DE 2013


``Hijos míos, deben estar atentos ante los grandes cambios que comenzarán prontamente en Mi amada Iglesia, hace un tiempo que el enemigo ha influenciado a mis almas consagradas para realizar modificaciones puntuales dentro del ritual de la Santa Misa, el Sacrificio Perpetuo. En muchos de mis templos, estos cambios se manifiestan en modificaciones que confunden más a mi pueblo, todo envuelto en una nube espesa e infernal para que los fieles caigan en la trampa mortal del ángel caído. Su veneno, a través de los años, ha ido avanzando hasta llegar al centro de la Iglesia Católica. De apoco fue eliminando y modificando partes casi imperceptibles del Misal Romano, las cuales fueron divisadas por las almas que han participado del ritual del antes y del después del Concilio Vaticano II. Pero en estos últimos años, los cambios sacramentales quedaron a la vista de muchos, entre ellos, el orden con el cual fueron enseñados mediante la tradición y magisterio de la Iglesia. Mi Vicario, en un intento de frenar el avance del enemigo, quiso volver a reafirmar y rescatar lo bueno que había de la Tradición Sacrosanta, pero los agentes de satanás lo han usado para confundir y esparcir más y más a mis ovejas Muchos de mis hijos sacerdotales y almas consagradas han dejado de lado la tradición de la Iglesia, las doctrinas y normas dictadas por los Padres y Doctores de la Iglesia para aceptar una falsa teología del mundo, una teología donde el centro de la Iglesia pasa a ser el hombre y no Dios. Mi rebaño fiel debe estar en constante oración y con los ojos bien abiertos, especialmente los del alma para divisar los cambios doctrinales y magisteriales dentro del mundo católico, deben estar alertas como soldados en la guardia para descubrir el error camuflado de supuesto buen cambio para atraer a las almas, deberán avisar y alertar a las otras hermanas y poner en sobre aviso a las almas consagradas y sacerdotales en la trampa que han caído, y que sin saberlo o con conocimiento celebran las nuevas ideas. Lentamente, el veneno infernal ha ido debilitando los cimientos de Mi Iglesia Terrenal, con la intención de destruir la Iglesia Espiritual, a la cual no puede tocar ni manchar; la Iglesia que fundé a través de mis Santos Apóstoles sobrevivirá. Deben saber mis amadas ovejas fieles, que defienden los tesoros de mi Reino, no se desanimen porque vuestro Señor nunca las abandona. Estos cambios que han venido tomando cada día más espacio en los templos, pronto se manifestarán en plenitud para dar paso a la nueva iglesia, la del mundo, una iglesia de rituales paganos conducida por demonios. SOLO FALTA CORRER Y HACER A UN COSTADO AL QUE SE INTERPONE PARA LOGRAR EL COMETIDO (el Papa). Mis templos se convirtieron, muchos en el mundo, en lugares de representaciones teatrales, estadios de cantos y opera, y todo tipo de acciones descabelladas, hasta el punto de quedar vacíos o cerrados. El enemigo del Cielo, paulatinamente fue movilizando sus tropas, se camufló como alma cristiana por fuera, pero por dentro llena de oscuridad, y se introdujo en las filas de Mi Iglesia. Los cambios son cada día más drásticos para mis almas amadas y fieles, pero no deben desfallecer sino deben ser fuertes en su Señor y en Mi Madre Eterna, porque el desorden sacramental tiene una solo intención, llegar a Mí, Sacramentado. Para despojarme del Ritual Perpetuo en los templos, de a poco va eliminando obstáculos, y son los otros seis Sacramentos (Bautismo, Confirmación, Confesión, Matrimonio, Orden Sacerdotal y Unción de los enfermos) que hacen de pared robusta y evitan que lleguen a Mí. Pero solo hay una manera que el enemigo logre cumplir lo que está escrito en las Sagradas Escrituras: ``Cuando el Sacrificio Perpetuo sea eliminado…´´, y es a través de mis propias almas consagradas y sacerdotales. Que mejor usar los propios soldados para consumar tal acto ante los ojos de las ovejas. Al ver que son los sacerdotes que aprueban la acción, entonces nadie se atreverá a desafiar los nuevos cambios. El enemigo es astuto, es la serpiente antigua, rodea silenciosamente a la presa y bajo la apariencia de mansa criatura, cuando la víctima se relaja y baja la defensa, la serpiente ataca sagazmente. Es lo que hace satanás con mi Iglesia, la ha rodeado y esta lista para lanzarse sobre la presa, que son las almas que la constituyen. Año tras año la enseñanza del Catecismo a mis ovejas fue decayendo, en los hogares, en las escuelas y en los mismos templos, si en algún lugar se mantenían mis enseñanzas fue combatido hasta hacerlo desaparecer. En otros casos permitieron que subsistan con la condición de aceptar los cambios que ordenaba la jerarquía de cada obispado. Todo preparado para que mis ovejas que crecieran en la generación presente, lo hicieran sin conocimiento del Magisterio y Doctrina de la Santa Iglesia por medio del Catecismo. Se preguntarán para qué. Para estos tiempos amadas almas. Cuando un alma no es educada en las cuestiones espirituales y se le presentan los malos errores por bueno, no sabe diferenciarlos porque carece de las bases esenciales para distinguir lo malo de lo bueno. Entonces, al carecer del conocimiento, le da lo mismo, todo es bueno para la criatura, aceptando cualquier cambio como beneficioso, arrastrando a otras ovejas con la misma suerte. El enemigo ha estudiado al hombre años tras años, sus puntos débiles y falencias, de todo ello se ha valido para hacerlo caer. Pronto mis ovejas valientes que defienden los tesoros de la Iglesia ya no tendrán lugar donde participar y celebrar los Sacramentos, para muchas de ustedes será repulsivo lo que verán, especialmente en la hora de la celebración de la Misa. Estos cambios que conducen a una iglesia de tinieblas, no solo es con la intención destruir la Iglesia Verdadera, sino dejar de manifiesto a los ojos del mundo quienes son los que no los aceptan. Muchas de mis almas amadas serán movidas por el Santo Espíritu y pedirán al sacerdote con valentía y ahinco que el Cordero Pascual sea entregado en la boca y no en la mano, de rodillas y con los atuendos adecuados para la ocasión, tanto para el celebrante como para los fieles. En estos tiempos mis ovejas son reprendidas, por no aceptar la Santa Hostia, Mi cuerpo, en la mano, como también son obligadas a hacerlo de pie por hacerlo de rodillas. Todo lo veo y nada quedará sin premio para los míos, pero pobres de aquellas almas consagradas, porque seré tan severo en la Hora de la Santa Justicia, que solo se escuchará el rechinar de dientes. En la hora en que sean movidos por el Santo Espíritu, no teman, porque junto a mi Padre Todopoderoso hablaremos por ustedes y saldrán caminando en medio de la jauría de perros rabiosos, en algunos casos serán echados de los templos y prohibido el ingreso. Ante tanto poder que envuelve a los míos, la jauría de lobos ambrientos se unirá con los consagrados corrompidos, alimentando el odio hacia la criatura que los increpó haciéndolos callar, buscarán la manera, para perseguir y atrapar a mis voces valientes y llevarlas al Sanedrín y darles sentencia de muerte. ESTOS SON LOS PRIMEROS PASOS A LA GRAN PERSECUCIÓN. Cuando se manifieste el seguimiento de los míos en su máximo poder, entonces mis almas amadas deberán huir a la tierra que mi Padre ha preparado desde el principio de los Tiempos. Es por eso, que llamo a Mi Rebaño Remanente a orar el arma más poderosa e indestructible, el Santo Rosario, a recitarlo junto a Mi Madre, la cual los invita también a rezar todas las coronillas que se han dictado en el mundo, todo para protección, fortalecimiento y salvación del alma. Llega la hora del asedio de Mi Iglesia. Los hogares cristianos serán protegidos ante la mirada de las bestias nocturnas, serán invisibles, particularmente si cumplen con los medios que fueron dictados para cuidar el hogar. Vivan el Santo Rosario entre familiares y hermanos en la fe de nuestro Señor, vivan los sacramentos antes que no puedan acceder a ellos, confiesen  sus pecados y lean la Sagrada Escritura; cuando pisen el suelo de los templos, deben saber, que es Suelo Sagrado, entonces arrodíllense y coloquen sus frentes en el piso porque allí esta su Señor, vuestro Dios. Recuerden siempre que mi Casa es Casa de Oración y no de grandes fiestas, tertulias, chismeríos, desorden, conciertos musicales o centro de mercaderes. Estén alertas mis amadas ovejas, y no se dejen engañar, siempre ténganme presente y llámenme para que les haga compañía y de este modo, los ángeles caídos no tendrán poder sobre ustedes; pidan la presencia del Espíritu Santo para que los haga fuertes y sabios; la protección de Mi Amada María, para que los cubra con su Santo Manto y los haga invisibles en medio de las huestes infernales. Tomen el Rosario en sus manos y recítenlo con total confianza, quien lo medita y ora unido a él, está unido a los Sagrados Corazones de Jesús y María. El Santo Rosario, fruto de la Divina Voluntad, fruto del Amor de Dios para la salvación de las almas, espada de doble filo que disipa las tinieblas. Los bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.´´

miércoles, 15 de febrero de 2017

Ser padres es mucho más que dar alimentos y vestuario a vuestros hijos; ser padres es ser: guías, maestros, amigos, hermanos, confidentes y ante todo sacerdotes de vuestros hijos y vuestros hogares. Ser padres es ser sembradores de la semilla del amor y el temor de Dios en vuestras familias.








¡PASTORES DEL HOGAR, CONTROLAD EL USO DE LA TECNOLOGÍA EN VUESTROS HOGARES Y DESTINAD UN ESPACIO DE TIEMPO PARA EL DIALOGO Y ORACIÓN EN FAMILIA!
FEBRERO 12 2017 2:20 P.M

LLAMADO URGENTE DE JESÚS EL BUEN PASTOR A LOS PADRES DE FAMILIA

Mi paz sea con vosotras, ovejas de mi Grey
Padres de familia, ¿qué estáis esperando para enderezar el rumbo de vuestros hogares? Como Buen Pastor no quiero que vuestras familias se pierdan; os he puesto como pastores de vuestros hogares, pero siento gran tristeza al ver como la inmensa mayoría de las familias, van al despeñadero. El mal ejemplo de muchos padres de familia y su permisividad, está haciendo que muchos hogares de hoy marchen a la deriva. Muchas familias están sin control y caminan rumbo al abismo; la tecnología luciferina ha entrado a los hogares y su mal uso está destruyendo muchas familias. El demonio de la tecnología se está robando el alma de mis pequeños.

La tecnología los está apartando de la oración y de los valores morales y espirituales inculcados en el hogar. Siento gran dolor en mi Corazón, al ver perderse tantos niños y jóvenes por falta de amor, diálogo, comprensión y ante todo por la falta de Dios y el liderazgo de los padres en los hogares. ¡Padres de familia, atended a mi llamado y prestadle más atención a vuestros hijos, porque el rebaño que he puesto a vuestro cuidado anda disperso y está cayendo al despeñadero! ¡Dejad vuestros afanes y preocupaciones mundanas y atended lo que vale más que el dinero, vuestras familias!

Pastores del hogar, controlad el uso de la tecnología en vuestros hogares y destinad un espacio de tiempo, para el diálogo y oración en familia. Porque en verdad os digo: si continuáis más preocupados por las cosas del mundo y seguís dándole la espalda a vuestros hijos, os aseguro que los vais a perder y con ellos os perderéis también vosotros. Ser padres no es solamente proveer el hogar y los hijos de cosas materiales. Ser padres es mucho más que dar alimentos y vestuario a vuestros hijos; ser padres es ser: guías, maestros, amigos, hermanos, confidentes y ante todo sacerdotes de vuestros hijos y vuestros hogares. Ser padres es ser sembradores de la semilla del amor y el temor de Dios en vuestras familias. Os habéis convertido en padres proveedores de cosas materiales y estáis descuidando el tesoro del alma que hay en cada uno de vuestros hijos. Es el alma de vuestros hijos la que se está perdiendo por vuestra alcahuetería y permisividad; es el alma de vuestros hijos la que se está perdiendo por haber sacado a Dios de vuestros hogares y haberlo reemplazado por el celular, el computador, la televisión y demás dioses de la tecnología de este mundo. Es el alma de vuestros hijos la que se está perdiendo por la falta de amor, diálogo, comprensión, oración, liderazgo y ante todo por la falta de temor de Dios en muchos hogares.

Son muy pocos los hogares de hoy donde se me abre la puerta, donde moro. La inmensa mayoría de las familias están alejadas de Mí, y otras tantas son tibias; sólo me buscan cuando vienen los problemas, se comportan como fariseos; predican, pero no practican. En verdad os digo: ninguno de los hogares tibios, entrará en mi Nueva Creación.

Padres de familia, se está acercando el tiempo de la gran tribulación; si continuáis vosotros y vuestras familias alejados de Mí, os aseguro que mi adversario se encargará por medio del demonio de la tecnología de llevaros a la muerte eterna. Necesito pastores del hogar que haya más amor, diálogo, comprensión, oración y cumplimiento de los Santos Mandatos en vuestros hogares. Haced de ellos fortines de oración, porque mi adversario va a atacar el corazón de los hogares y si en estos no hay unidad, ni temor de Dios, lo más seguro es que se van a perder eternamente.

En vuestro paso por la eternidad voy a llevar a todas las familias tibias y alejadas de mí al infierno, para que vean el estado en que se encuentran las familias que ya se condenaron y que como ellas, sólo anduvieron en este mundo preocupadas por las cosas materiales y vivían apartadas de Dios. Quiero con esto, hacer que recapaciten para que al regresar tomen conciencia, vuelvan a Dios y alcancen la salvación. ¡Me entristece ver caer en el abismo a tantas familias! Como Buen Pastor, haré todo lo que esté a mi alcance para salvarlas, siempre y cuando abran su corazón al amor y temor de Dios. De nuevo os digo: preparaos porque está llegando el tiempo en que pasaréis por la eternidad. Permaneced en vela, porque se acerca el regreso triunfal del Hijo del Hombre.
Mi paz os dejo, mi paz os doy. Arrepentíos y convertíos, 
porque el Reino de Dios está cerca.

Vuestro Maestro, Jesús el Buen Pastor
Dad a conocer mis mensajes, ovejas de mi grey





miércoles, 8 de febrero de 2017

PIDAMOS SIEMPRE CON CONFIANZA Y CON FE, JESÚS SIEMPRE ESTA ESCUCHÁNDONOS, SIEMPRE!!!!





                       EL NIÑO EN EL TABERNÁCULO


Discípulos de la eucaristía venid y escuchad esta maravillosa historia que revela a Jesús en el Sacramento del altar. Me fue contada en un reciente un viaje a la Inglaterra protestante.

Sucedió un día que un buen y santo misionero, mientras predicaba por los campos de ese país, consiguió reunir en torno a si a un grupo de niños pequeños. Como tema de su predicación eligió enseñarles la presencia real de Jesús en el Tabernáculo. Con su corazón embargado por la emoción les habló a los niños de cómo Jesús, por obra de un dulce milagro, permanece siempre encerrado y cautivo en los altares de nuestras iglesias esperando nuestra visita.

Nada más escuchar esto sucedió que uno de los niños se levantó apresuradamente de en medio del grupo y sin perder un instante salió corriendo en dirección a la iglesia más cercana. Una vez en su interior se acercó al Tabernáculo y aunque era todavía demasiado pequeño, consiguió con gran esfuerzo subirse a lo alto del altar y sentarse a su lado. Fue entonces cuando con una fe pura e ingenua, comenzó a llamar a Nuestro Señor mientras golpeaba con suavidad la puertecita:

- Jesús, ¿estás allí?...

Pero nadie contestó a su llamada. Sin desanimarse a esta conmovedora audacia propia de su corta edad, volvió de nuevo a golpear esta vez un poco más fuerte la puerta con los nudillos de pequeña manita:

- ¿Estás allí, Jesús?. Por favor contéstame... como nos dicen que lo haces siempre en la clase de catecismo…

Y esperó unos instantes... Pero a pesar de que prestaba mucha atención sus oídos no conseguían escuchar ningún sonido del interior del Tabernáculo. "Debe ser que Jesús esta ahora dormido", pensó entonces el niño. Y decidido, se dijo a si mismo: "Voy a despertarlo con delicadeza para no asustarlo".

- Oh mi pequeño Jesús, te quiero, te adoro, creo en Ti, contéstame. Yo te suplico que me hables…

¡Oh gracia! ¡Oh prodigio! ¡Oh milagro!… Ante esta oración de tanta ternura Jesús ya no pudo resistir más y desde el fondo de su Tabernáculo dejó escapar finalmente su voz:
- Soy Jesús y vivo en este lugar donde mi inmenso amor por los hombres me tiene prisionero. Desde aquí consuelo a todo el que llora. 

Y tu, mi amado niño, ¿qué es lo que quieres de mi?

El niño, ya muy contento, le respondió con voz candorosa:
- Es mi padre…. No se encuentra bien... Te pido por favor que lo conviertas. Haz que te conozca y ame tu nombre...

-Hágase como quieres. Te concedo tu deseo - le respondió Jesús. Anda, vete ahora a tu casa que ya la tarde está cayendo y tus padres te están esperando .

Desbordado por la alegría de haber sido escuchado por Jesús, el niño regresó a su casa mas obediente y piadoso que nunca. Al día siguiente se obró un milagro conmovedor: sin que hubiera contado nada de lo sucedido en la iglesia, su padre tomó la repentina decisión de acudir a la Iglesia y confesarse tras haber permanecido muchos años completamente alejado de ella. Cuando regresó a su casa, volvió como un hombre nuevo renacido a la fe.

Y así termina esta historia que me contaron en la Inglaterra protestante. ¡Oh Jesús! gran amigo de los niños y lleno de compasión con los pobres pecadores, ¿quién dejará de reconocer tu infinita bondad en el relato de esta historia que me contaron? Yo la recordaré por siempre… Y también llamaré a tu puerta todos los días. Si no consigo oír tu voz como aquel niño, poco importa pues se que tu corazón siempre me escucha.
* * *
Oh Jesús, que te quedaste con nosotros, prisionero en el Sagrario, haz que te llevemos constantemente en nuestro corazón para que, haciéndote así agradable compañía en la tierra, merezcamos estar un día contigo en el cielo.








¡EN EL TIEMPO DE LA GRAN TRIBULACIÓN, SOLO ME DEJARE BUSCAR POR MIS HIJOS FIELES!

FEBRERO 5 DE 2017 4:10 P.M.

LLAMADO URGENTE DE JESÚS SACRAMENTADO A LA HUMANIDAD

Hijos míos, mi paz esté con vosotros.

Yo soy la paz que brota del Espíritu y a todos los que crean en Mí, se las daré.

 Desgarrad vuestros corazones y acercaos y todo cuánto me pidáis os lo concederé, si es para vuestro bien y el de vuestra alma.

Yo soy vuestro prisionero de amor, el guardián que nunca duerme, la luz y la esperanza que aguarda por vosotros en el silencio de mis sagrarios. Os prometí quedarme con vosotros hasta la consumación de los tiempos, pero heme aquí en mis Tabernáculos, triste y solitario, esperando la compañía de mis Hijos que no llegan. ¡Oh, cuánta tristeza embarga a mi corazón, al ver vuestra ingratitud y olvido! ¡La soledad de mis Casas son espinas que atraviesan mi Corazón Amante!
La inmensa mayoría de mis hijos me da la espalda y no la cara; otros me buscan sólo de labios y de oídos, y vienen a Mí, solamente a que les solucione problemas. Me exigen y se acercan a pedirme no con fe, sino por necesidad; sólo me buscan para que les apague sus incendios. Solamente una pequeña minoría viene a Mí, con sincero corazón. ¡Qué dolor y tristeza me produce esta humanidad de estos últimos tiempos!

Estoy por partir y aun así, no venís a visitarme; cuando me vaya de mis Sagrarios ya no habrá quien os escuche y os vais a lamentar, y ya será muy tarde para muchos. En el tiempo de la gran tribulación, sólo me dejaré buscar por mis hijos fieles. Mi rebaño sabe que en aquellos días, me encontrará en el Sagrario de mi Madre; su Vientre Santo, será mi Tabernáculo. Debéis pues Pueblo mío, buscar a mi Madre, porque ella, será el puente que os comunicará conmigo.

Para encontrar a mi Madre, debéis de hacer su Santo Rosario. El Rosario será la brújula que os guiará a mi Madre; yo os hablaré e instruiré a través de ella.
En cada comunidad de mi Iglesia Remanente, habrá un instrumento elegido que será el parlante por donde escucharéis las directrices del cielo y sus mensajes. Sólo a mis hijos fieles me les manifestaré, sólo a mi rebaño. En vuestro paso por la eternidad, separaré las ovejas de las cabras y así vosotros por el sello de mi Sangre con el cual seréis sellados, sabréis al regresar a este mundo quien es de mi rebaño y quien de mi adversario.

Hijos míos, en los días de tribulación, pedid la asistencia e intercesión de mis Ángeles, mis Apóstoles, discípulos y almas bienaventuradas, para que os asistan y protejan en vuestras batallas espirituales. Ellos están esperando que los tengáis en cuenta para daros su protección y asistencia; porque hijos míos, la tribulación que se aproxima, nunca antes se ha visto en la tierra. Os queda muy poco tiempo ya de cotidianidad en este mundo, el tiempo de mi Justicia Divina cada vez se acerca más. Clamo a mi Padre para que ninguno de los míos se me pierda.

ORACIÓN INTERCESORA DE JESÚS SACRAMENTADO

Padre mío, no te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del mal. Te pido que los protejas y guíes, para que la purificación que viene sobre ellos, los fortalezca en la fe y sus sufrimientos, penas y necesidades, te los ofrezcan como ofrenda de cada día, para que tu Santo Nombre sea Glorificado. Gracias Padre mío, porque sé que me escuchas y al ser uno contigo, tu Hijo será también Glorificado y te Glorificará. Que tu Santa Voluntad se cumpla en el cielo y en la tierra y en cada uno de ellos, para que todos seamos mañana una sola familia para Gloria y Honra de Dios. Amén

Mi paz os dejo, mi paz os doy. Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca. Vuestro Maestro, Jesús Sacramentado
Dad hijos míos a conocer mis mensajes a toda la humanidad.