viernes, 27 de junio de 2014

MEDITACIÓN Y SÚPLICA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS DEL DÍA 23-06-2014




DÍA 23
PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN,
 POR LOS INCRÉDULOS Y LOS MALOS CRISTIANOS
I
 
H
ay hermanos nuestros creados como nosotros por Dios, redimidos como nosotros por la Sangre Divina, destinados como nosotros para el reino eterno, y que sin embargo se obstinan en cerrar sus ojos a la luz de la verdad y permanecer apartados de la fe, en ciego y voluntario paganismo. Estos son los incrédulos. ¡Cuántos de esos gentiles hay en medio de nuestra sociedad cristiana! ¡Cuántos de nuestros amigos y conocidos, y quizás parientes, no tienen de Dios y de su ley y de sus misterios mayor conocimiento que el que tiene un pobre salvaje, para quien es absolutamente desconocida la cruz! Roguemos, pues, hoy al Sagrado Corazón de Jesús por este doloroso estado de tantas almas.
   ¡Oh Jesús, Señor Nuestro! ¿Cómo puede ser que veinte siglos después de tu venida haya aún quien no te conozca? Abre, Señor, los ojos a los ciegos del alma, Tú que a tantos iluminaste los del cuerpo en tu vida mortal; te diremos como aquel ciego del Evangelio: “Señor, ¡que vean!” Que vean, que sientan, que gocen de la verdad de tu ley, de la ternura de tu amor, de la eficacia de tus Sacramentos! Que te conozcan ¡oh buen Jesús! estas pobres almas, a quienes tiene engañada la idea de que pueden salvarse con sólo vivir una honradez mundana, siendo que Tú no reconocerás este modo de vivir como digno de Cielo en tu juicio. Rasga, Señor, las densas tinieblas en que están envueltos tantos hermanos nuestros, y que les impiden ver el espantoso abismo de la eternidad que tienen abierto a sus pies. ¡Misericordia por ellos, piadosísimo Jesús! Acepta por ellos, Sagrado Corazón, los humildes ruegos de nuestro rendido corazón. 

   Medítese unos minutos. 


II
   Además de los incrédulos están los malos cristianos; es decir, aquellos que creen de verdad, pero no practican; tienen fe -y no quieren dejar de ser llamados católicos-, pero tienen malas costumbres y cometen criminales acciones. ¿Qué les valdrá a ellos su creencia, si no procuran tener una conducta coherente con ella? Sólo les valdrá de mayor responsabilidad en el tribunal de Dios.
   Te pedimos también, Sacratísimo Corazón de Jesús, por esos malos cristianos cuya vida culpable y viciosa deshonra tu ley y da ocasión a que se burlen de ella tus enemigos, al paso que es mortal escándalo para los incautos. ¡Oh indigna ingratitud! Creen en Ti, Señor, pero no te sirven; admiten tu ley, pero la pisotean y afrentan; temen el infierno, pero nada hacen por no caer en él.
   ¡Señor! ¡Despierta con el clamor de tus palabras de advertencia a los que están dormidos! ¡Limpia de las manchas de sus malas acciones a los que tienen la lepra en el alma! ¡Toca con tu inspiración a aquellos que como Lázaros ya huelen mal por la podredumbre de sus vicios!
   Haz brillar tu poder y tu misericordia sobre todos nosotros, para lograr ser lumbreras de santidad y ornamentos de la Iglesia.
   ¡Sagrado Corazón de Jesús! Por los incrédulos, por los endurecidos pecadores, te pedimos hoy luz, gracia y perdón. 

   Medítese, y pídase la gracia particular.


MEDITACIÓN Y SÚPLICA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS DEL DÍA 22-06-2014





DÍA 22
PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN,
POR LA EDUCACIÓN CRISTIANA
DE LOS NIÑOS Y NIÑAS

I
S
on los niños y las niñas las flores tempranas del jardín de Cristo y la porción predilecta de su amantísimo Corazón. Jesucristo en su vida mortal manifestó por la niñez singular preferencia. Un pasaje del Santo Evangelio nos muestra al Salvador llamando en torno de sí esas tiernas primicias de su rebaño, y prodigándoles dulces agasajos y recomendándolas a los cuidados y solicitud de los Apóstoles. La Iglesia, heredera del Divino Maestro, no se muestra menos celosa en esta maternal predilección.
   Pero también el enemigo muestra decidido empeño en apoderarse de esos corazones; y el mundo le secunda, y muchos padres le favorecen de un modo espantoso en esta obra infernal de robárselos a Dios. ¡El síntoma más pavoroso de nuestros desventurados tiempos es la corrupción de la niñez! Roguemos, pues, hoy, por los niños al Sagrado Corazón.
   Salva, ¡oh buen Jesús!, de la peste del siglo a esas pobres almas, apenas salidas de las aguas de tu Bautismo y ya enlodadas quizás por la cenagosa corriente de la corrupción. Conserva en sus corazones la posesión completa que tuviste de ellos cuando por aquel Sacramento los redimisteis de las garras de Satanás. ¡Mira, Divino Jesús, cómo están hoy deterioradas y quebrantadas las más bellas flores de tu jardín!
   ¡Oh dulce Jesús, bondadoso amigo de los niños y niñas!, te pedimos hoy con mucho dolor por esas prendas que el demonio procura robar a tu Corazón. 

   Medítese unos minutos. 


II
   ¡A quién no entristece ver tan alejadas de Dios a tantas almas tiernas, que debieran ser el bello adorno y la más preciada esperanza del Catolicismo! Unas sumidas en las tinieblas de la infidelidad en países no cristianos, otras entregadas a la educación perversa en escuelas impías, otras presenciando cada día ejemplos corruptores en aquellos mismos, que por el bien, debieran ser su espejo y su luz. ¡Cuántos de esos niños y niñas llevan a la primera Comunión el alma ya embrutecida por el vicio! ¡Cuántos después de esta toma de posesión que realiza en ellos el Hijo de Dios, lo lanzan inmediatamente de su corazón para alzar en él el trono de su enemigo! ¡Y cuántos quedarán en poder de este enemigo la mayor parte de la vida y cuántos eternamente!
   ¡Oh dulce Corazón de Jesús! Bien merecen estas víctimas de la astucia infernal, las súplicas más fervientes de tus devotos. Te rogamos, pues, por este plantel predilecto que ha de ser mañana tu cosecha. Hazla tuya, líbrala de los lazos que se le tienden, de los falsos maestros, de los malos padres, de las lecturas y distracciones perversas, de los amigos de la perdición. Se Tú el Custodio de su candor, el guía de sus pasos, el dulce objeto de sus primeros afectos; atráelos y enamóralos, ríndelos con el suavísimo influjo de tu amor, clava en ellos el sello de tu perpetuo dominio, y sea este completo en ellos toda la vida, traspase la muerte y dure por toda la eternidad. 

   Medítese, y pídase la gracia particular.

MEDITACIÓN Y SÚPLICA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS DEL DÍA 21-06-2014


DÍA 21
PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN,
 POR LA RESTAURACIÓN 
  DE LA FAMILIA CRISTIANA
 
I
A
donde el infierno dirige con más ahínco sus ataques es a la sociedad doméstica. Lograr que desaparezca Jesucristo de la familia, éste es el blanco de sus deseos. Y ¡cómo se va logrando en muchas partes este deseo de Satanás! Apenas se encuentra ya en algunos lugares la familia verdaderamente cristiana. Ciertos padres y madres de hoy parecen haber desterrado la Religión de su hogar, según tienen olvidadas allí todas las prácticas de ella. Apenas se reza; y en familia, apenas se oye en ella el nombre de Dios. Toda la importancia se da al interés, a la vanidad, al lujo exagerado, a las culpables diversiones.
   ¡Oh Sagrado Corazón de Jesús! Hazte cargo también de esta necesidad y acude a remediarla. Haz tuyos nuevamente nuestros hogares, de donde parece haberte echado el demonio tu enemigo. Vuelve a reinar ¡oh Señor! en nuestras casas, como en otros templos consagrados a Ti. Une a tu Divino Corazón los corazones de los padres y de los hijos, que hoy tienen miserablemente divididos la disipación y el egoísmo.
   ¡Oh Sagrado Corazón! Te pedimos hoy más fervorosamente por esta necesidad, una de las más tristes de nuestros días. 
   Medítese unos minutos. 


II
   ¡Qué distinta sería la faz del mundo si volviese a reinar en la familia cristiana el Sagrado Corazón de Jesús! ¡Cómo sería la prudencia de los padres; cómo el respeto de los hijos; cómo la fidelidad de los esposos; cómo el amor de los hermanos! Cada casa cristiana sería un vivo calco de la Sagrada Familia de Nazareth.
   Hoy no reina en muchas de ellas Dios; pero reinan en cambio el egoísmo, la desconfianza, la relajación de los vínculos más sagrados. ¡Corazón de Jesús! ¿Es esta la familia cristiana como Tú la quieres? No. Es como la quiere el demonio, enemigo de tu nombre y de nuestras almas. Quítale, pues, Jesús, este señorío a Satanás; recóbralo Tú para no perderlo ya nunca. Sé Tú mismo en la familia el centro de unión, norma de conducta; den los padres buen ejemplo y sano consejo; muestren los hijos obediencia y docilidad; esmérense todos en el cumplimiento de tu ley y en el respeto a tu Iglesia.
   ¡Oh Señor! Sé Tú el verdadero Padre de familias, de todas éstas acá en la tierra, para que juntas formen un día contigo, la dichosísima familia del cielo. 

   Medítese, y pídase la gracia particular.





 


jueves, 19 de junio de 2014

CORPUS CHRISTI


ALABADO SEA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR, Y LA VIRGEN CONCEBIDA SIN PECADO ORIGINAL.




SEA POR SIEMPRE BENDITO Y ALABADO

SANTÍSIMA TRINIDAD, YO OS AMO PROFUNDAMENTE, OS OFREZCO EL PRECIOSÍSMO CUERPO, SANGRE, ALMA Y DIVINIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, PRESENTE EN TODOS LOS SAGRARIOS DE LA TIERRA, EN REPARACIÓN POR LOS ULTRAJES, BLASFEMIAS, SACRILEGIOS E INDIFERENCIAS CON LOS CUALES ÉL MISMO ES OFENDIDO Y POR LOS MÉRITOS INFINITOS DE SU SACRATÍSIMO CORAZÓN Y POR LA INTERSECIÓN DEL INMACULADO CORAZÓN DE LA VIRGEN MARÍA, OS PIDO LA CONVERSIÓN DE TODOS LOS POBRES PECADORES, ENTRE LOS CUALES ME INCLUYO.

MI DIOS, YO CREO, ADORO, ESPERO Y OS AMO. 
TE PIDO PERDÓN POR AQUELLOS QUE NO CREEN, NO ADORAN, NO OS ESPERAN Y NO OS AMAN.


GRACIAS Y ALABANZAS SEAN DADAS POR MEDIO DE MARÍA EN TODO MOMENTO AL SANTÍSIMO Y DIVINÍSIMO SACRAMENTO (repetir diez veces

GLORIA AL PADRE Y AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO COMO ERAN EN EL PRINCIPIO, AHORA Y SIEMPRE POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN.


MARÍA, MADRE DE LA EUCARISTÍA, HAS QUE AME A VUESTRO HIJO JESÚS, PRESENTE EN EL SAGRARIO, 
SIN CESAR NOCHE Y DÍA. 

BENDITO Y ALABADO SEA POR SIEMPRE, JESÚS, EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR Y LA VIRGEN CONCEBIDO SIN PECADO ORIGINAL.

SEAN POR SIEMPRE BENDITOS Y ALABADOS. 


SEÑOR JESÚS, YO TE OFREZCO ESTA ORACIÓN, EN REPARACIÓN POR LAS OFENSAS, SACRILEGIOS Y PECADOS QUE SE COMETEN CONTRA TI EN ESTE AUGUSTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR.

Y ME UNO AL CORO DE TODOS LOS SANTOS PARA ADORARTE Y ME UNE AL CORO DE TODOS LOS ÁNGELES PARA ADORARTE Y ME UNO AL CORO DE TODA LA IGLESIA MILITANTE PARA ADORARTE.

BENDITO Y ALABADO SEAS POR SIEMPRE SEÑOR EN EL AUGUSTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR.
SEAS POR SIEMPRE BENDITO Y ALABADO.

 



MEDITACIÓN Y SÚPLICA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS DEL DÍA 20-06-2014


DÍA 20
PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN,
POR EL CLERO Y LAS ÓRDENES RELIGIOSAS
I
S
i el Papa es la cabeza del cuerpo de la Iglesia, el Clero y las Ordenes religiosas son sus brazos. De ellos se sirve para obrar el bien y promover el servicio de Dios: por esto los sacerdotes y religiosos son tan aborrecidos de la impiedad, que a toda hora anda ella procurando o bien destruirlos o bien corromperlos. Dediquemos, pues, hermanos este día de hoy a rogar por tan importante necesidad. 

   Pidamos al Sagrado Corazón que encienda y abrase en celo y caridad el alma de sus sacerdotes y religiosos y religiosas, para que por su medio gane cada día terreno el Reino de Dios sobre la tierra, y se conquisten nuevas almas para la gloria celestial. Que sea perfecta en ellos la observancia de las leyes eclesiásticas; que brillen en el pueblo por la pureza de las costumbres; por el desinterés; la obediencia; la humildad y el espíritu de sacrificio. 

   ¡Oh Corazón de Jesús! ¡Mira cómo está el mundo, y la necesidad que hay de que trabajen buenos obreros en él! ¡Oh Padre de familias, manda buenos trabajadores a tu Viña. Hazlo, Corazón Divino, por tu gloria y por la salvación de tantas almas que has confiado a la dirección de tus ministros.  

   Te lo suplicamos muy especialmente, Sagrado Corazón, en este día de tu devoto Mes. 

   Medítese unos minutos. 

II
   Como sean los sacerdotes y las Casas religiosas, tales serán los seglares que viven a su alrededor. ¡Ay del pueblo donde reina hasta en los ministros del santuario, el desorden o siquiera la negligencia! ¡Cuánto debe interesarnos ante el Sagrado Corazón esta necesidad! 

   ¡Oh Corazón Divino! Da celosos pastores a tus ovejas, ardientes anunciadores a tu palabra, fieles dispensadores a tus Sacramentos. Aviva en las almas que en los Institutos religiosos has escogido como especial porción tuya, y que más estrechamente te están ligados por medio de los votos. Dales el espíritu de oración, la vida mortificada, el reconocimiento interior, la ejemplar observancia. 

   ¡Señor! Tú has dicho: “Un poco de levadura hace fermentar toda la masa”. Y ¿quiénes son la levadura de tu pueblo, sino estas almas que Tú has escogido de la masa común de él? Envía santos religiosos, ¡Señor! envía almas de superior perfección, y se transformará el mundo. 

   Medítese, y pídase la gracia particular.


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