viernes, 27 de junio de 2014

MEDITACIÓN Y SÚPLICA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS DEL DÍA 22-06-2014





DÍA 22
PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN,
POR LA EDUCACIÓN CRISTIANA
DE LOS NIÑOS Y NIÑAS

I
S
on los niños y las niñas las flores tempranas del jardín de Cristo y la porción predilecta de su amantísimo Corazón. Jesucristo en su vida mortal manifestó por la niñez singular preferencia. Un pasaje del Santo Evangelio nos muestra al Salvador llamando en torno de sí esas tiernas primicias de su rebaño, y prodigándoles dulces agasajos y recomendándolas a los cuidados y solicitud de los Apóstoles. La Iglesia, heredera del Divino Maestro, no se muestra menos celosa en esta maternal predilección.
   Pero también el enemigo muestra decidido empeño en apoderarse de esos corazones; y el mundo le secunda, y muchos padres le favorecen de un modo espantoso en esta obra infernal de robárselos a Dios. ¡El síntoma más pavoroso de nuestros desventurados tiempos es la corrupción de la niñez! Roguemos, pues, hoy, por los niños al Sagrado Corazón.
   Salva, ¡oh buen Jesús!, de la peste del siglo a esas pobres almas, apenas salidas de las aguas de tu Bautismo y ya enlodadas quizás por la cenagosa corriente de la corrupción. Conserva en sus corazones la posesión completa que tuviste de ellos cuando por aquel Sacramento los redimisteis de las garras de Satanás. ¡Mira, Divino Jesús, cómo están hoy deterioradas y quebrantadas las más bellas flores de tu jardín!
   ¡Oh dulce Jesús, bondadoso amigo de los niños y niñas!, te pedimos hoy con mucho dolor por esas prendas que el demonio procura robar a tu Corazón. 

   Medítese unos minutos. 


II
   ¡A quién no entristece ver tan alejadas de Dios a tantas almas tiernas, que debieran ser el bello adorno y la más preciada esperanza del Catolicismo! Unas sumidas en las tinieblas de la infidelidad en países no cristianos, otras entregadas a la educación perversa en escuelas impías, otras presenciando cada día ejemplos corruptores en aquellos mismos, que por el bien, debieran ser su espejo y su luz. ¡Cuántos de esos niños y niñas llevan a la primera Comunión el alma ya embrutecida por el vicio! ¡Cuántos después de esta toma de posesión que realiza en ellos el Hijo de Dios, lo lanzan inmediatamente de su corazón para alzar en él el trono de su enemigo! ¡Y cuántos quedarán en poder de este enemigo la mayor parte de la vida y cuántos eternamente!
   ¡Oh dulce Corazón de Jesús! Bien merecen estas víctimas de la astucia infernal, las súplicas más fervientes de tus devotos. Te rogamos, pues, por este plantel predilecto que ha de ser mañana tu cosecha. Hazla tuya, líbrala de los lazos que se le tienden, de los falsos maestros, de los malos padres, de las lecturas y distracciones perversas, de los amigos de la perdición. Se Tú el Custodio de su candor, el guía de sus pasos, el dulce objeto de sus primeros afectos; atráelos y enamóralos, ríndelos con el suavísimo influjo de tu amor, clava en ellos el sello de tu perpetuo dominio, y sea este completo en ellos toda la vida, traspase la muerte y dure por toda la eternidad. 

   Medítese, y pídase la gracia particular.

MEDITACIÓN Y SÚPLICA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS DEL DÍA 21-06-2014


DÍA 21
PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN,
 POR LA RESTAURACIÓN 
  DE LA FAMILIA CRISTIANA
 
I
A
donde el infierno dirige con más ahínco sus ataques es a la sociedad doméstica. Lograr que desaparezca Jesucristo de la familia, éste es el blanco de sus deseos. Y ¡cómo se va logrando en muchas partes este deseo de Satanás! Apenas se encuentra ya en algunos lugares la familia verdaderamente cristiana. Ciertos padres y madres de hoy parecen haber desterrado la Religión de su hogar, según tienen olvidadas allí todas las prácticas de ella. Apenas se reza; y en familia, apenas se oye en ella el nombre de Dios. Toda la importancia se da al interés, a la vanidad, al lujo exagerado, a las culpables diversiones.
   ¡Oh Sagrado Corazón de Jesús! Hazte cargo también de esta necesidad y acude a remediarla. Haz tuyos nuevamente nuestros hogares, de donde parece haberte echado el demonio tu enemigo. Vuelve a reinar ¡oh Señor! en nuestras casas, como en otros templos consagrados a Ti. Une a tu Divino Corazón los corazones de los padres y de los hijos, que hoy tienen miserablemente divididos la disipación y el egoísmo.
   ¡Oh Sagrado Corazón! Te pedimos hoy más fervorosamente por esta necesidad, una de las más tristes de nuestros días. 
   Medítese unos minutos. 


II
   ¡Qué distinta sería la faz del mundo si volviese a reinar en la familia cristiana el Sagrado Corazón de Jesús! ¡Cómo sería la prudencia de los padres; cómo el respeto de los hijos; cómo la fidelidad de los esposos; cómo el amor de los hermanos! Cada casa cristiana sería un vivo calco de la Sagrada Familia de Nazareth.
   Hoy no reina en muchas de ellas Dios; pero reinan en cambio el egoísmo, la desconfianza, la relajación de los vínculos más sagrados. ¡Corazón de Jesús! ¿Es esta la familia cristiana como Tú la quieres? No. Es como la quiere el demonio, enemigo de tu nombre y de nuestras almas. Quítale, pues, Jesús, este señorío a Satanás; recóbralo Tú para no perderlo ya nunca. Sé Tú mismo en la familia el centro de unión, norma de conducta; den los padres buen ejemplo y sano consejo; muestren los hijos obediencia y docilidad; esmérense todos en el cumplimiento de tu ley y en el respeto a tu Iglesia.
   ¡Oh Señor! Sé Tú el verdadero Padre de familias, de todas éstas acá en la tierra, para que juntas formen un día contigo, la dichosísima familia del cielo. 

   Medítese, y pídase la gracia particular.





 


jueves, 19 de junio de 2014

CORPUS CHRISTI


ALABADO SEA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR, Y LA VIRGEN CONCEBIDA SIN PECADO ORIGINAL.




SEA POR SIEMPRE BENDITO Y ALABADO

SANTÍSIMA TRINIDAD, YO OS AMO PROFUNDAMENTE, OS OFREZCO EL PRECIOSÍSMO CUERPO, SANGRE, ALMA Y DIVINIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, PRESENTE EN TODOS LOS SAGRARIOS DE LA TIERRA, EN REPARACIÓN POR LOS ULTRAJES, BLASFEMIAS, SACRILEGIOS E INDIFERENCIAS CON LOS CUALES ÉL MISMO ES OFENDIDO Y POR LOS MÉRITOS INFINITOS DE SU SACRATÍSIMO CORAZÓN Y POR LA INTERSECIÓN DEL INMACULADO CORAZÓN DE LA VIRGEN MARÍA, OS PIDO LA CONVERSIÓN DE TODOS LOS POBRES PECADORES, ENTRE LOS CUALES ME INCLUYO.

MI DIOS, YO CREO, ADORO, ESPERO Y OS AMO. 
TE PIDO PERDÓN POR AQUELLOS QUE NO CREEN, NO ADORAN, NO OS ESPERAN Y NO OS AMAN.


GRACIAS Y ALABANZAS SEAN DADAS POR MEDIO DE MARÍA EN TODO MOMENTO AL SANTÍSIMO Y DIVINÍSIMO SACRAMENTO (repetir diez veces

GLORIA AL PADRE Y AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO COMO ERAN EN EL PRINCIPIO, AHORA Y SIEMPRE POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN.


MARÍA, MADRE DE LA EUCARISTÍA, HAS QUE AME A VUESTRO HIJO JESÚS, PRESENTE EN EL SAGRARIO, 
SIN CESAR NOCHE Y DÍA. 

BENDITO Y ALABADO SEA POR SIEMPRE, JESÚS, EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR Y LA VIRGEN CONCEBIDO SIN PECADO ORIGINAL.

SEAN POR SIEMPRE BENDITOS Y ALABADOS. 


SEÑOR JESÚS, YO TE OFREZCO ESTA ORACIÓN, EN REPARACIÓN POR LAS OFENSAS, SACRILEGIOS Y PECADOS QUE SE COMETEN CONTRA TI EN ESTE AUGUSTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR.

Y ME UNO AL CORO DE TODOS LOS SANTOS PARA ADORARTE Y ME UNE AL CORO DE TODOS LOS ÁNGELES PARA ADORARTE Y ME UNO AL CORO DE TODA LA IGLESIA MILITANTE PARA ADORARTE.

BENDITO Y ALABADO SEAS POR SIEMPRE SEÑOR EN EL AUGUSTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR.
SEAS POR SIEMPRE BENDITO Y ALABADO.

 



MEDITACIÓN Y SÚPLICA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS DEL DÍA 20-06-2014


DÍA 20
PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN,
POR EL CLERO Y LAS ÓRDENES RELIGIOSAS
I
S
i el Papa es la cabeza del cuerpo de la Iglesia, el Clero y las Ordenes religiosas son sus brazos. De ellos se sirve para obrar el bien y promover el servicio de Dios: por esto los sacerdotes y religiosos son tan aborrecidos de la impiedad, que a toda hora anda ella procurando o bien destruirlos o bien corromperlos. Dediquemos, pues, hermanos este día de hoy a rogar por tan importante necesidad. 

   Pidamos al Sagrado Corazón que encienda y abrase en celo y caridad el alma de sus sacerdotes y religiosos y religiosas, para que por su medio gane cada día terreno el Reino de Dios sobre la tierra, y se conquisten nuevas almas para la gloria celestial. Que sea perfecta en ellos la observancia de las leyes eclesiásticas; que brillen en el pueblo por la pureza de las costumbres; por el desinterés; la obediencia; la humildad y el espíritu de sacrificio. 

   ¡Oh Corazón de Jesús! ¡Mira cómo está el mundo, y la necesidad que hay de que trabajen buenos obreros en él! ¡Oh Padre de familias, manda buenos trabajadores a tu Viña. Hazlo, Corazón Divino, por tu gloria y por la salvación de tantas almas que has confiado a la dirección de tus ministros.  

   Te lo suplicamos muy especialmente, Sagrado Corazón, en este día de tu devoto Mes. 

   Medítese unos minutos. 

II
   Como sean los sacerdotes y las Casas religiosas, tales serán los seglares que viven a su alrededor. ¡Ay del pueblo donde reina hasta en los ministros del santuario, el desorden o siquiera la negligencia! ¡Cuánto debe interesarnos ante el Sagrado Corazón esta necesidad! 

   ¡Oh Corazón Divino! Da celosos pastores a tus ovejas, ardientes anunciadores a tu palabra, fieles dispensadores a tus Sacramentos. Aviva en las almas que en los Institutos religiosos has escogido como especial porción tuya, y que más estrechamente te están ligados por medio de los votos. Dales el espíritu de oración, la vida mortificada, el reconocimiento interior, la ejemplar observancia. 

   ¡Señor! Tú has dicho: “Un poco de levadura hace fermentar toda la masa”. Y ¿quiénes son la levadura de tu pueblo, sino estas almas que Tú has escogido de la masa común de él? Envía santos religiosos, ¡Señor! envía almas de superior perfección, y se transformará el mundo. 

   Medítese, y pídase la gracia particular.


  www.santisimavirgen.com.ar

MEDITACION Y SÚPLICA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS DEL DÍA 19-06-2014




DÍA 19
PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN,
 POR NUESTRO SANTO PADRE EL PAPA
I
H
emos llegado ya a la última novena de este Mes del Sagrado Corazón. Ya es hora que pensemos en dirigirnos a Él con nuestro fervor, para rogarle en estos últimos días por las necesidades más urgentes de la sociedad humana. Por las nuestras particulares hemos rogado cada día y podemos seguir haciéndolo en el fondo de nuestro corazón. Por estas otras nuestra oración debe ser pública y común, como son ellas públicas y comunes. Dediquemos, pues, el día de hoy a rogar al Sagrado Corazón por nuestro Santo Padre el Romano Pontífice. Y ¿por qué otro podríamos ofrecer con preferencia nuestra más eficaz oración? Es el Papa el centro de toda la vida católica sobre la faz de la tierra, base de su edificio, cabeza visible del cuerpo espiritual del cual Cristo es cabeza invisible.  

   Es, por lo mismo, el objetivo privilegiado de las más violentas iras del infierno. Alrededor de su trono rugen con furor sin igual todas las tempestades de la impiedad. Muchos, despechados, le dirigen brutales amenazas; otros, pérfidos y capciosos, le tienden astutas amenazas. 

   ¿Podrá un hijo fiel de la Iglesia dejar solo a su Padre y Pastor en esos duros combates? ¿Podremos no acudir al Sagrado Corazón por esta primera y más urgente necesidad de nuestros días? 

   ¡Oh Sagrado Corazón de Jesús! Cubre con tu escudo de protección  a este Vicario tuyo, el primero de tus hijos, a quien has constituido en la tierra como Padre y Pastor de nuestras almas en lugar de Ti. Asístele, defiéndele, hazlo vencedor en todas sus luchas.
   
Medítese unos minutos. 

II
   De todos los deberes del buen católico, el deber de rogar por el Papa es, sin duda, el primero y principal. ¿Qué familia hay en la cual los hijos no se crean obligados a prestar toda clase de auxilios al padre de ella? Aquí la gran familia es el Catolicismo, y el gran padre de ella es el Romano Pontífice. Nosotros somos sus hijos, y los auxilios principales que necesita son los de nuestra fervorosa y constante adhesión. 

   Es cierto que quizá nos hemos portado como extraños o indiferentes. ¿Estamos seguros de haber cumplido siempre la obligación de buenos hijos? No sea que esta dejadéz nuestra sea motivo de acusación en el tribunal de Dios. No permanezcamos más en esta frialdad y olvido.
  
 ¡Oh Sagrado Corazón de Jesús! Esta quiero que sea mi petición constante en tu presencia: ¡Salva al Papa! Concede autoridad y fuerza a sus palabras; haz que este mundo indócil respete su voz; haznos sobre todo a nosotros obedientes y sumisos a sus enseñanzas. Que sean confundidos y disipados los quieren el mal; que vuelvan en sí los que se han extraviado con doctrinas extrañas; que vuelvan jubilosas al amoroso Pastor las ovejas que se han apartado de su rebaño. 

   ¡Oh Sagrado Corazón de Jesús! Por los méritos de tu Cruz, por el valor infinito de tu Sangre, por los azotes y las espinas de tu Pasión, dale a tu Vicario sobre la tierra lo que por él te pedimos en el día de hoy.
   
Medítese, y pídase la gracia particular.